Quizá muchos compatriotas, no tengan la más mínima idea sobre el significado de esta palabrita. Pero, lamentablemente es hora que empecemos a averiguar sobre ella.
Por su terminación "cracia", muchos inferirán lógicamente, que se refiere a una forma de gobierno. Es así y yo agregaría: una forma catastrófica de gobierno. Veamos.
Según Aristóteles, es una de las tres formas específicas de degeneración de las formas puras de gobierno. (Las otras serian la tiranía y la oligarquía).
Según el Diccionario de la Real Academia Española es "el gobierno de la muchedumbre o de la plebe’. Etimológicamente, La palabra griega OKHLOKRATÍA, formada por el sustantivo "ho ókhlos" (‘muchedumbre desordenada’, ‘turba’, ‘pueblo’, ‘plebe’, ‘populacho’…) y la terminación -kratía (‘gobierno’), está documentada en nuestra lengua desde principios del siglo XX.
Volviendo a Aristóteles, la democracia es el gobierno del pueblo que con la voluntad general legitima al poder estatal, y la oclocracia es el gobierno de la muchedumbre, es decir, la muchedumbre, masa o gentío es un agente de producción biopolítica que a la hora de abordar asuntos políticos presenta una voluntad viciada, evicciosa, confusa, injuiciosa o irracional, por lo que carece de capacidad de autogobierno y por ende no conserva los requisitos necesarios para ser considerada como «pueblo».
Polibio, llamó oclocracia al fruto de la acción demagógica y la definió como "la tiranía de las mayorías incultas aplicando un uso indebido de la fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas". "Cuando la democracia, a su vez, se mancha de ilegalidad y violencia, con el pasar del tiempo, se constituye la oclocracia. La oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder.
Mientras que James Mackintosh. (1765-1832), filósofo escocés) en su Vindiciae Gallicae define que la oclocracia es la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso, como el despotismo del tropel, nunca el gobierno de un pueblo.
Jean-Jacques Rousseau, en el Contrato Social, define oclocracia como la degeneración de la democracia. El origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos y no de la población en general, puede tratarse ésta, en última instancia, de una "voluntad de todos ", pero nunca de una voluntad general. Según Rousseau, la democracia degenera en oclocracia cuando la voluntad general cede ante las voluntades particulares, por ejemplo por artimañas de asociaciones parciales.
Pensadores tan ilustres como Aristóteles, Pericles, Giovanni Sartori, Juvenal, Shakespeare, Lope de Vega, Ortega y Gasset o Tocqueville han advertido de un permanente peligro para la democracia popular: el interés de los oclócratas que ostentan el poder de hacerla degenerar en oclocracia con el objetivo de mantener dicho poder de forma corrupta buscando una ilusoria legitimidad en el sector más ignorante de la sociedad, hacia el cual vuelcan todos sus esfuerzos propagandísticos y manipuladores.
En el desarrollo de esta política, sólo se tiene en cuenta de una forma superficial y burda los reales intereses del país, dirigiéndose el objetivo de la conquista y al mantenimiento de un poder personal o de grupo, mediante la acción demagógica en sus múltiples formas apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones, fanatismos y sentimientos nacionalistas exacerbados; el fomento de los miedos e inquietudes irracionales; la creación de deseos injustificados o inalcanzables; etc. para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población. La apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de dichos sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno.
Así se mantiene un dominio sobre masas en movimiento que hacen valer sus propias instancias inmediatas e incontroladas creando la ilusión de que se impone un legítimo poder constituido sobre la voluntad popular. Sin embargo, tal y como asegura Rousseau en El Contrato Social falta la piedra angular, es decir, la voluntad general de ciudadanos conscientes de su situación y de sus necesidades, con una voluntad formada y preparada para la toma de decisiones y para ejercer su poder de legitimación de forma plena. De esta forma, en la oclocracia la legitimidad que otorga el pueblo está corrupta, pasando el poder del campo de los políticos al campo de los demagogos.
Finalmente, muchos lo adjudican al gobierno de la gente vulgar. Otros van más allá y utilizan esta palabra para definir al gobierno de los ladrones, de la gente de mal vivir.
Si más o menos todos nos ubicamos en el tema, prestemos atención a algunos diálogos que escuchamos por ahí:
-“Qué se creen, nosotro lo'apoyamo ta, y ellos se comprometieron a darno plata”. Ahora tienen que cumplir, ta!”
-"Mandamo nosotro"
-"Me lo mandó a la dirección, que se cree la loca esa, a mi hijo nadie lo prepea. Si se hace la loca, la maestra esa, la cagamo a palo. No pasa nada loca, mandamo nosotra.
-"¿Que mirá milico?... acá mandamo lo chorro.
Creo que es más que suficiente, pueden continuar una larga lista.
Pero no podemos detenernos en la lista o tomar con indiferencia estas situaciones. El momento es muy complicado en nuestro País y si nos tomamos un poco de tiempo en analizar someramente las actitudes de nuestros gobernantes nos encontraremos, que si ya no estamos en oclocracia, estamos por pasar el umbral.
El retorno será tan complicado o más, como la salida de la dictadura.
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domingo, 29 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
Educación
El 26 de mayo celebramos en el País, el Día del Libro.
Para introducirnos en el tema, considero muy bueno retrotraernos a épocas en que nuestra Patria luchaba denodadamente por construir un futuro de felicidad para todos los orientales, cuando nuestros criollos luchaban día a día con sus precarias herramientas de labranza y las cambiaban por las lanzas, los facones y los sables para liberar el terruño de los extranjeros colonizadores, atendiendo la convocatoria del General Artigas.
En el año 1815, Artigas desde el Campamento de Purificación, al recibir la consulta del Cabildo, sobre la propuesta del presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, de crear una biblioteca, no dudó en aprobar la idea inmediatamente, y posteriormente, cuando recibiera la noticia de la inauguración, dispuso que el santo y seña del Ejercito nacional fuera por aquel día, el de "Sean los Orientales tan ilustrados como valientes".
Aquel santo y seña de Artigas trascendió los tiempos, quedando grabado indeleblemente en su rico ideario.
La incipiente biblioteca, fue enriquecida por donaciones de preclaros ciudadanos que legaron sus acervos, como el propio Larrañaga, Don José Raimundo Guerra y varios padres franciscanos, iniciando en el País una enaltecedora corriente cultural.
Quizá aquellos inicios llevaron a nuestro País a ser realmente un pueblo culto e instruido, llegando a aventar casi totalmente el analfabetismo.
Podemos decir que tuvimos una larga época de ascenso constante de los niveles de calidad en la enseñanza, elevando la cultura. La lectura fue una pasión de los uruguayos, promoviendo el surgimiento de escritores, poetas, historiadores, ensayistas y periodistas por citar algunos en las letras, como artistas plásticos, profesionales, todos de destaque que trascendieron fronteras, elevando a nuestro País a sitiales de privilegio en el concierto mundial.
Esa época dorada, hoy tiende a decaer. Es lamentable, pero es constatación de la realidad. La educación, al estar totalmente a la deriva, sin planes serios, con permanentes improvisaciones, sin incentivos reales para que los muchachos permanezcan en las aulas, produce una juventud descreída de los valores culturales y con
una bajísima calidad de capacitación y de cultura general.
Simplemente con apreciar las dificultades en comprensión lectora, el precario manejo de las matemáticas, la deficiente ortografía, el general desconocimiento de la geografía e historia del País, nos da la pauta de la debacle que sufre nuestra enseñanza.
Si entráramos a analizar otras materias, el resultado puede llegar a calificarse de catástrofe.
Aquella pasión por la lectura, la adquiríamos desde nuestros primeros años, o quizá de nuestro primeros meses de vida, cuando antes de dormirnos escuchábamos atentamente los cuentos que alguno de nuestros mayores acostumbraba leernos.
Si le agregamos a la deriva en que navega nuestra enseñanza, elementos que la tecnología ha puesto en manos de nuestros jóvenes, vemos acrecentadas enormemente las carencias en el manejo del idioma.
Nuestro riquísimo idioma español, se ve agredido permanentemente con un idioma cibernético, que personalmente considero castrante y de lamentables consecuencias para el futuro de nuestros jóvenes que carecen totalmente de una base idiomática firme y que por lo tanto no están habilitados para usar tan mala abreviación sin que vean peligrosamente atacado su futuro comunicacional.
El lenguaje que vemos usar en el chat, el sms y hasta en el e-mail, parece a propósito para disimular las carencias en el manejo de la oración correcta, la ortografía y el vocabulario adecuado a una buena comunicación, agravando más las carencias de la educación formal.
Pareciera más fácil, usar una mala fonética y peor escrita, que consultar un simple diccionario, torturándonos con una serie de sonidos que debemos imaginar para componer un mensaje entendible.
En esos pseudo mensajes, desaparecieron tildes, comas, puntos, mayúsculas, signos de interrogación y admiración, se sustituyen palabras por símbolos trocando arbitrariamente significados, con un resultado deplorable para el idioma.
Por otro lado, vemos con asombro, como buenos profesores y maestros se rebelan contra algunas disposiciones de la autoridad de la educación, porque ven agredidas desde la dirección las posibilidades de mejorar la instrucción. Como único ejemplo, daremos la "promoción social", que facilita el pasaje de año aunque el alumno no reúna los conocimientos adecuados. En este momento hay varios liceos que por cuenta y riesgo de sus cuerpos docentes están desconociendo estas directrices con el afán patriótico de cumplir fehacientemente con su labor de educadores.
Es un triste ejemplo que desnuda la carencia de una política de educación delineada por técnicos, que los tenemos y muy buenos en el País. Sin pretender hacer juicios de valor sobre las personas, aparentemente la dirección de nuestra educación no está en las manos más adecuadas.
Hace unos meses, desde la Presidencia de la República se convocó a una reunión de la cumbre de la educación con el Consejo de Ministros, alentando esperanzas de revertir esta triste situación, pero aparentemente ha naufragado por las luchas de poder, intereses políticos o rencillas personales, todo alejado del fin primordial, de trabajar por una enseñanza digna, que vuelva a elevar al País, a aquel sitial de prestigio que en una época ostentamos.
A la carencia educacional, lamentablemente debemos sumarle la carencia de infraestructura, edificios derruidos, aulas atestadas con mobiliario en estado deplorable, condenando a los muchachos y sus docentes a permanecer en locales inhóspitos, sin la mínima posibilidad de una atención personalizada acorde con los buenos métodos de enseñanza.
No queda más que esperar, que desde las esferas gubernamentales, se encare seriamente una reforma de la enseñanza, que además de la adecuación académica, debe ser acompañada por la adecuación de infraestructura y la mejor consideración salarial a los educadores, porque en ellos está depositado el futuro de nuestra sociedad, que siempre se sostuvo por buenos profesionales, técnicos y operarios poseedores de una excelente base cultural.
Para introducirnos en el tema, considero muy bueno retrotraernos a épocas en que nuestra Patria luchaba denodadamente por construir un futuro de felicidad para todos los orientales, cuando nuestros criollos luchaban día a día con sus precarias herramientas de labranza y las cambiaban por las lanzas, los facones y los sables para liberar el terruño de los extranjeros colonizadores, atendiendo la convocatoria del General Artigas.
En el año 1815, Artigas desde el Campamento de Purificación, al recibir la consulta del Cabildo, sobre la propuesta del presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, de crear una biblioteca, no dudó en aprobar la idea inmediatamente, y posteriormente, cuando recibiera la noticia de la inauguración, dispuso que el santo y seña del Ejercito nacional fuera por aquel día, el de "Sean los Orientales tan ilustrados como valientes".
Aquel santo y seña de Artigas trascendió los tiempos, quedando grabado indeleblemente en su rico ideario.
La incipiente biblioteca, fue enriquecida por donaciones de preclaros ciudadanos que legaron sus acervos, como el propio Larrañaga, Don José Raimundo Guerra y varios padres franciscanos, iniciando en el País una enaltecedora corriente cultural.
Quizá aquellos inicios llevaron a nuestro País a ser realmente un pueblo culto e instruido, llegando a aventar casi totalmente el analfabetismo.
Podemos decir que tuvimos una larga época de ascenso constante de los niveles de calidad en la enseñanza, elevando la cultura. La lectura fue una pasión de los uruguayos, promoviendo el surgimiento de escritores, poetas, historiadores, ensayistas y periodistas por citar algunos en las letras, como artistas plásticos, profesionales, todos de destaque que trascendieron fronteras, elevando a nuestro País a sitiales de privilegio en el concierto mundial.
Esa época dorada, hoy tiende a decaer. Es lamentable, pero es constatación de la realidad. La educación, al estar totalmente a la deriva, sin planes serios, con permanentes improvisaciones, sin incentivos reales para que los muchachos permanezcan en las aulas, produce una juventud descreída de los valores culturales y con
una bajísima calidad de capacitación y de cultura general.
Simplemente con apreciar las dificultades en comprensión lectora, el precario manejo de las matemáticas, la deficiente ortografía, el general desconocimiento de la geografía e historia del País, nos da la pauta de la debacle que sufre nuestra enseñanza.
Si entráramos a analizar otras materias, el resultado puede llegar a calificarse de catástrofe.
Aquella pasión por la lectura, la adquiríamos desde nuestros primeros años, o quizá de nuestro primeros meses de vida, cuando antes de dormirnos escuchábamos atentamente los cuentos que alguno de nuestros mayores acostumbraba leernos.
Si le agregamos a la deriva en que navega nuestra enseñanza, elementos que la tecnología ha puesto en manos de nuestros jóvenes, vemos acrecentadas enormemente las carencias en el manejo del idioma.
Nuestro riquísimo idioma español, se ve agredido permanentemente con un idioma cibernético, que personalmente considero castrante y de lamentables consecuencias para el futuro de nuestros jóvenes que carecen totalmente de una base idiomática firme y que por lo tanto no están habilitados para usar tan mala abreviación sin que vean peligrosamente atacado su futuro comunicacional.
El lenguaje que vemos usar en el chat, el sms y hasta en el e-mail, parece a propósito para disimular las carencias en el manejo de la oración correcta, la ortografía y el vocabulario adecuado a una buena comunicación, agravando más las carencias de la educación formal.
Pareciera más fácil, usar una mala fonética y peor escrita, que consultar un simple diccionario, torturándonos con una serie de sonidos que debemos imaginar para componer un mensaje entendible.
En esos pseudo mensajes, desaparecieron tildes, comas, puntos, mayúsculas, signos de interrogación y admiración, se sustituyen palabras por símbolos trocando arbitrariamente significados, con un resultado deplorable para el idioma.
Por otro lado, vemos con asombro, como buenos profesores y maestros se rebelan contra algunas disposiciones de la autoridad de la educación, porque ven agredidas desde la dirección las posibilidades de mejorar la instrucción. Como único ejemplo, daremos la "promoción social", que facilita el pasaje de año aunque el alumno no reúna los conocimientos adecuados. En este momento hay varios liceos que por cuenta y riesgo de sus cuerpos docentes están desconociendo estas directrices con el afán patriótico de cumplir fehacientemente con su labor de educadores.
Es un triste ejemplo que desnuda la carencia de una política de educación delineada por técnicos, que los tenemos y muy buenos en el País. Sin pretender hacer juicios de valor sobre las personas, aparentemente la dirección de nuestra educación no está en las manos más adecuadas.
Hace unos meses, desde la Presidencia de la República se convocó a una reunión de la cumbre de la educación con el Consejo de Ministros, alentando esperanzas de revertir esta triste situación, pero aparentemente ha naufragado por las luchas de poder, intereses políticos o rencillas personales, todo alejado del fin primordial, de trabajar por una enseñanza digna, que vuelva a elevar al País, a aquel sitial de prestigio que en una época ostentamos.
A la carencia educacional, lamentablemente debemos sumarle la carencia de infraestructura, edificios derruidos, aulas atestadas con mobiliario en estado deplorable, condenando a los muchachos y sus docentes a permanecer en locales inhóspitos, sin la mínima posibilidad de una atención personalizada acorde con los buenos métodos de enseñanza.
No queda más que esperar, que desde las esferas gubernamentales, se encare seriamente una reforma de la enseñanza, que además de la adecuación académica, debe ser acompañada por la adecuación de infraestructura y la mejor consideración salarial a los educadores, porque en ellos está depositado el futuro de nuestra sociedad, que siempre se sostuvo por buenos profesionales, técnicos y operarios poseedores de una excelente base cultural.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Por que, el Partido Nacional
En los albores de la Patria, el Brigadier General Don Manuel Oribe, con el lema "Defensores de las Leyes" y con el honroso fin de preservar y salvaguardar la independencia de la Nación, el sistema republicano representativo de gobierno y el orden institucional, fundaba el Partido Nacional.
Aquel lema inscripto en una vincha blanca, era el homenaje que le brindaba a los bravos patriotas artiguistas que en 1811 iniciaron la cruzada emancipadora y que se identificaban con divisas de ese color.
A casi dos siglos de aquel hecho, el Partido sigue asido a ese ideario, fortalecido en la lucha y sacrificio de esclarecidos compatriotas que brindaron todo de sí por el engrandecimiento de la Patria.
El engrandecimiento de la Patria, también significó el engrandecimiento de nuestro Partido Nacional, con el accionar y sacrificio de hombres como Timoteo Aparicio, Leandro Gómez, Diego Lamas, Aparicio Saravia, Francisco Lavandeira y más recientemente Herrera, el Toba, Wilson.
Con estos referentes, no significa que vivamos solo para recordarlos y ensalzar sus figuras, sino que fueron enriquecedores del ideario del Partido, que hoy son el sostén y guía de nuestros actos.
Ese ideario es el legado valioso, que le da la fortaleza a nuestro Partido haciéndolo capaz de afrontar todas las adversidades y mantenerse siempre firme, erguido, haciendo flamear sus gloriosas banderas junto al Pabellón Nacional.
Si Oribe fue el defensor empecinado de las Leyes; Timoteo Aparicio, Leandro Gómez, Aparicio Saravia, Diego Lamas, fueron los tenaces defensores de la libertad, luchando contra la insanía del tradicional adversario, a veces asociado con el extranjero; Francisco Lavandeira ofrendando su vida en defensa del sufragio; Herrera defendiendo la independencia y libre determinación de los pueblos, tal como lo hiciera oponiéndose a la firma del pacto Kellogg "antibélico" patrocinado por Estados Unidos, cuando sus tropas arrasaban con Nicaragua, manifestando: "Con la resistencia de Sandino están nuestros corazones. Ante lo que sucede en Nicaragua enmudecen los elogios al pacto Kellogg" o cuando encarnizadamente se opuso al establecimiento de bases norteamericanas en nuestras costas, a pesar de que algún fanático lo tildara de fascista, cuando su clarísima lucha era por mantener a nuestro País totalmente neutral en la segunda guerra mundial, reafirmando como Política de Estado la no intervención.
Pero más recientemente, tenemos a Héctor Gutierrez Ruiz, el querido Toba, mártir de las dictaduras que destrozaron las democracias de los países sureños, pagando con su vida por la resistencia al oprobio. Y finalmente Wilson, que ofreció generosamente la acción partidaria para asegurarle al Dr. Sanguinetti, la gobernabilidad del País en su salida de la dictadura.
La grandeza de Wilson, no le admitía ni remotamente pasarle factura a los pactantes del Club Naval, que determinaron su prisión e impidieron que fuera candidato en las elecciones del 94, por el contrario su lealtad a la Patria lo llevó a ofrecer generosamente todo el accionar de nuestro Partido para facilitar la pacificación nacional.
Todo ese caudal de principios de puro sentimiento patriótico, son el sustento del Partido Nacional, que siempre pensó primero en la Patria, y volcó toda su energía en su sustento, dejando en un plano muy inferior los intereses partidarios.
Basta leer la Declaración de Principios del Partido Nacional e introducirse en la rica historia partidaria, para entender cabalmente el por que de la pasión de un blanco y la emoción que le embarga en presencia de sus emblemas y por que la entrega total en favor de los intereses del País sin importar consecuencias.
Es por eso que los blancos, nos sentimos blancos a pesar de que algún líder no nos guste, o que los dirigentes no actúen acorde a nuestros principios. Tenemos muy presente que los líderes, los dirigentes y todos estamos de paso y que los liderazgos o cargos directrices son transitorios, mientras que el ideario es permanente y superará desde el llano o desde el poder, las dificultades saliendo fortalecido en manos de los siguientes abanderados.
Hoy vivimos una coyuntura muy especial, quizá no veamos figuras nuevas de destaque dentro de nuestras filas, pero tenemos una fuerza juvenil que viene con verdadero empuje levantando banderas desde las más humildes trincheras del País, uniendo esfuerzos de todos los sectores y agrupaciones y en sus manos estará el llevar a nuestro Partido a la salvación de la Patria, amenazada por esta suerte de oclocracia en que nos debatimos.
Tenemos muy claro que esta oclocracia instaurada por la izquierda, está deteriorando económica y moralmente a una gran porción de nuestra población sumida en la ignorancia. Con el asistencialismo castrante, lleva al desgano, al desapego al trabajo, a una juventud descarriada y sin deseos de superación, condenando definitivamente al País, a una mediocridad gobernada por la delincuencia, que actúa desenfadadamente a sabiendas de la permisividad del gobierno, incapaz de tomar las medidas en aras de una defensa real de la población honesta, que carga sobre sus hombros las responsabilidades de mantener al País con su trabajo y sus impuestos.
Por eso, el Partido Nacional. Por eso, es el único Partido con la suficiente autoridad moral y cívica para salvar nuestro querido Uruguay de esta debacle.
Que las clarinadas al combate que aquellos bravos escucharon en las cuchillas y ofrendaron su sangre generosa a la Patria amada, retumbe hoy en nuestros corazones y sea el aliciente para emprender con fuerza y fe la reconquista. En manos de los buenos blancos está nuestro destino.
Aquel lema inscripto en una vincha blanca, era el homenaje que le brindaba a los bravos patriotas artiguistas que en 1811 iniciaron la cruzada emancipadora y que se identificaban con divisas de ese color.
A casi dos siglos de aquel hecho, el Partido sigue asido a ese ideario, fortalecido en la lucha y sacrificio de esclarecidos compatriotas que brindaron todo de sí por el engrandecimiento de la Patria.
El engrandecimiento de la Patria, también significó el engrandecimiento de nuestro Partido Nacional, con el accionar y sacrificio de hombres como Timoteo Aparicio, Leandro Gómez, Diego Lamas, Aparicio Saravia, Francisco Lavandeira y más recientemente Herrera, el Toba, Wilson.
Con estos referentes, no significa que vivamos solo para recordarlos y ensalzar sus figuras, sino que fueron enriquecedores del ideario del Partido, que hoy son el sostén y guía de nuestros actos.
Ese ideario es el legado valioso, que le da la fortaleza a nuestro Partido haciéndolo capaz de afrontar todas las adversidades y mantenerse siempre firme, erguido, haciendo flamear sus gloriosas banderas junto al Pabellón Nacional.
Si Oribe fue el defensor empecinado de las Leyes; Timoteo Aparicio, Leandro Gómez, Aparicio Saravia, Diego Lamas, fueron los tenaces defensores de la libertad, luchando contra la insanía del tradicional adversario, a veces asociado con el extranjero; Francisco Lavandeira ofrendando su vida en defensa del sufragio; Herrera defendiendo la independencia y libre determinación de los pueblos, tal como lo hiciera oponiéndose a la firma del pacto Kellogg "antibélico" patrocinado por Estados Unidos, cuando sus tropas arrasaban con Nicaragua, manifestando: "Con la resistencia de Sandino están nuestros corazones. Ante lo que sucede en Nicaragua enmudecen los elogios al pacto Kellogg" o cuando encarnizadamente se opuso al establecimiento de bases norteamericanas en nuestras costas, a pesar de que algún fanático lo tildara de fascista, cuando su clarísima lucha era por mantener a nuestro País totalmente neutral en la segunda guerra mundial, reafirmando como Política de Estado la no intervención.
Pero más recientemente, tenemos a Héctor Gutierrez Ruiz, el querido Toba, mártir de las dictaduras que destrozaron las democracias de los países sureños, pagando con su vida por la resistencia al oprobio. Y finalmente Wilson, que ofreció generosamente la acción partidaria para asegurarle al Dr. Sanguinetti, la gobernabilidad del País en su salida de la dictadura.
La grandeza de Wilson, no le admitía ni remotamente pasarle factura a los pactantes del Club Naval, que determinaron su prisión e impidieron que fuera candidato en las elecciones del 94, por el contrario su lealtad a la Patria lo llevó a ofrecer generosamente todo el accionar de nuestro Partido para facilitar la pacificación nacional.
Todo ese caudal de principios de puro sentimiento patriótico, son el sustento del Partido Nacional, que siempre pensó primero en la Patria, y volcó toda su energía en su sustento, dejando en un plano muy inferior los intereses partidarios.
Basta leer la Declaración de Principios del Partido Nacional e introducirse en la rica historia partidaria, para entender cabalmente el por que de la pasión de un blanco y la emoción que le embarga en presencia de sus emblemas y por que la entrega total en favor de los intereses del País sin importar consecuencias.
Es por eso que los blancos, nos sentimos blancos a pesar de que algún líder no nos guste, o que los dirigentes no actúen acorde a nuestros principios. Tenemos muy presente que los líderes, los dirigentes y todos estamos de paso y que los liderazgos o cargos directrices son transitorios, mientras que el ideario es permanente y superará desde el llano o desde el poder, las dificultades saliendo fortalecido en manos de los siguientes abanderados.
Hoy vivimos una coyuntura muy especial, quizá no veamos figuras nuevas de destaque dentro de nuestras filas, pero tenemos una fuerza juvenil que viene con verdadero empuje levantando banderas desde las más humildes trincheras del País, uniendo esfuerzos de todos los sectores y agrupaciones y en sus manos estará el llevar a nuestro Partido a la salvación de la Patria, amenazada por esta suerte de oclocracia en que nos debatimos.
Tenemos muy claro que esta oclocracia instaurada por la izquierda, está deteriorando económica y moralmente a una gran porción de nuestra población sumida en la ignorancia. Con el asistencialismo castrante, lleva al desgano, al desapego al trabajo, a una juventud descarriada y sin deseos de superación, condenando definitivamente al País, a una mediocridad gobernada por la delincuencia, que actúa desenfadadamente a sabiendas de la permisividad del gobierno, incapaz de tomar las medidas en aras de una defensa real de la población honesta, que carga sobre sus hombros las responsabilidades de mantener al País con su trabajo y sus impuestos.
Por eso, el Partido Nacional. Por eso, es el único Partido con la suficiente autoridad moral y cívica para salvar nuestro querido Uruguay de esta debacle.
Que las clarinadas al combate que aquellos bravos escucharon en las cuchillas y ofrendaron su sangre generosa a la Patria amada, retumbe hoy en nuestros corazones y sea el aliciente para emprender con fuerza y fe la reconquista. En manos de los buenos blancos está nuestro destino.
viernes, 20 de mayo de 2011
Es hora del País
Ayer por la tarde, cuando empezaba la sesión de la Cámara de Diputados, escribía un artículo sobre lo que seguramente pasaría allí, al concluir el debate.
La verdad, que al tener casi concluido el mismo, viendo el hastío que reflejaban los rostros de algunos diputados, mientras se desarrollaba el tratamiento de la anulación de la ley de caducidad, lo suspendí y me tomé un momento de reflexión.
En muy pocos minutos, decidí no publicarlo y por lo tanto suspendí su conclusión.
Creo que nunca vi a aquellos Representantes Nacionales, realmente representándonos, como los vi en aquel momento, porque aquel hastío era el hastío que sienten sus representados, en gran mayoría, por este tema que ha paralizado el País.
Todos, embretados por el FA y el gobierno (precisamente en este orden) en un tema que divide y que lamentablemente nunca podrá unirnos. Por un lado quienes defienden la soberanía expresada en dos oportunidades respaldando la ley y por otro los que pretenden su anulación a cualquier costo.
En consecuencia, archivé el artículo que tenía casi pronto y resolví pasar raya a este tema.
Es hora del País, tenemos problemas reales de hoy muy graves, algunos muy evidentes porque nos duelen a diario, seguridad, educación, pobreza, vivienda. Otros no tan evidentes, pero de igual gravedad, gasto público, edificios escolares y liceales, carreteras y caminos, extranjerización de la tierra, y un etcétera muy grande.
¡Cuánto se podría haber discutido en búsqueda de soluciones a los problemas reales en las casi quince horas de discusiones estériles! Pero esto ya pasó, a mirar hacia adelante y seguir en la búsqueda de una mejor vida para todos los orientales.
La verdad, que al tener casi concluido el mismo, viendo el hastío que reflejaban los rostros de algunos diputados, mientras se desarrollaba el tratamiento de la anulación de la ley de caducidad, lo suspendí y me tomé un momento de reflexión.
En muy pocos minutos, decidí no publicarlo y por lo tanto suspendí su conclusión.
Creo que nunca vi a aquellos Representantes Nacionales, realmente representándonos, como los vi en aquel momento, porque aquel hastío era el hastío que sienten sus representados, en gran mayoría, por este tema que ha paralizado el País.
Todos, embretados por el FA y el gobierno (precisamente en este orden) en un tema que divide y que lamentablemente nunca podrá unirnos. Por un lado quienes defienden la soberanía expresada en dos oportunidades respaldando la ley y por otro los que pretenden su anulación a cualquier costo.
En consecuencia, archivé el artículo que tenía casi pronto y resolví pasar raya a este tema.
Es hora del País, tenemos problemas reales de hoy muy graves, algunos muy evidentes porque nos duelen a diario, seguridad, educación, pobreza, vivienda. Otros no tan evidentes, pero de igual gravedad, gasto público, edificios escolares y liceales, carreteras y caminos, extranjerización de la tierra, y un etcétera muy grande.
¡Cuánto se podría haber discutido en búsqueda de soluciones a los problemas reales en las casi quince horas de discusiones estériles! Pero esto ya pasó, a mirar hacia adelante y seguir en la búsqueda de una mejor vida para todos los orientales.
sábado, 14 de mayo de 2011
Uruguay: Oficio zurcidor
Pareciera que la colcha de retazos llega al final de su vida útil. Pero a una colcha tan pasionalmente confeccionada, por más que se deshaga por la inconsistencia de algunos de sus componentes, resulta difícil desecharla y usando cualquier medio se trata de recomponerla, con zurcidos de toda especie.
Ya no importan, pactos, explícitos o tácitos, no importan principios, no importan soberanía, constitución, ni leyes, lo único que realmente importa es mantenerla como abrigo de intereses sectarios y por sobre todo permanencia en el poder.
El País está paralizado, desde que en los comités del FA, se agitan banderas revanchistas. Son pocos los legisladores y más pocos los integrantes del Ejecutivo que se abocan en este momento a buscar soluciones a los problemas reales del País, puesto que están "metidos de cabeza" en el "gran problema" de encontrarle la vuelta para trampear la decisión de la Soberanía.
Aunque lo nieguen enfáticamente, el FA se despedaza en luchas intestinas, algunos, los menos, aún con muestras de dignidad, procuran tibiamente seguir caminos éticos respetando el ordenamiento institucional y jurídico del País, mientras que la mayoría busca a cualquier precio pisotearlos.
Ahora la meta fundamental es "mantener la unidad" y para ello están dispuestos a sacrificar el País y embarcarlo en una vorágine que tendrá al Poder Judicial embretado en un mare mágnum de reclamaciones por inconstitucionalidad en un sin fin de juicios.
Ninguna de las dos leyes principales, pactadas en el club Naval y votadas en el primer período democrático posterior a la dictadura cívico-militar, son perfectas, pero fueron el camino hábil encontrado en aquel momento para superar un período muy triste de nuestra vida institucional y la mayoría del pueblo uruguayo las rechazamos, por la sencilla razón de que la mayoría somos amantes de la justicia.
Nuestro pueblo con la Ley de Amnistía a los Tupamaros y la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, renunciamos quizá a algo de justicia, aunque en una guerra, ambas partes luchan con consecuencia extremas, pero con una visión superior, puesto que desde sus puntos de vista lo hacen por la Patria. Pero esa renuncia tuvo como único fin la pacificación y el regreso a la democracia.
Estimamos justos los reclamos de familiares de muchos actores de ambos bandos, por el esclarecimiento de los destinos de sus muertos y las circunstancias de sus muertes. También debemos reconocer que de uno de los bandos, quizá porque son concientes de que sus pérdidas estaban incluidas en sus temores, pero dentro de las posibilidades de servidores armados en la defensa de las instituciones, sus reclamos no son tan estridentes como lo son del lado de los Tupamaros.
También debemos reconocer que con la ley de caducidad vigente, se han esclarecido varios crímenes ocurridos en esa época oscura y que por su aplicación hay varios militares presos, o sea que la ley no es tan mala, como la de amnistía a los Tupamaros que luego de promulgada selló definitivamente la reclamación judicial por sus crímenes, liberándolos a todos los que purgaban penas e impidiendo el juzgamientos de los que aún no habían sido procesados o investigados.
En este estado de cosas, resulta inconcebible que un anhelo justo de familiares por justicia, se transforme en algo parecido a la venganza, amenazando destrozar la institucionalidad embarcando al partido de gobierno en luchas intestinas que están arrastrando el País al caos.
Llegando hoy al disparate de anteponer al País, la necesidad de mantener unido el puzzle o colcha de retazos que constituye el FA.
No podemos permitir que el País sea utilizado como zurcidor de este deshilachado cobertor, que ya no cubre nada más que el deseo imperioso de llegar en el 2014 con posibilidades de mantener el gobierno dentro de sus filas, evidenciando su sectarismo y desapego total por el destino de nuestra Patria.
Ya ni interesa la Ley de Caducidad, si se anula, se deroga o se llama nuevamente a otro plebiscito, lo importante hoy es mantener la unidad del FA.
Efectivamente, hasta se ha hablado de un tercer plebiscito. ¿Qué piensan? ¿Qué pretenden? ¿Seguir con esto, hasta que el tanteador les favorezca? ¡No se les ocurrirá definirlo por penales! Es tal el dislate que todo es posible.
Esta situación nos debe mantener muy atentos, no permitamos que nos embarquen a un nuevo disparate en defensa de los sectarismos del FA.
Ya no importan, pactos, explícitos o tácitos, no importan principios, no importan soberanía, constitución, ni leyes, lo único que realmente importa es mantenerla como abrigo de intereses sectarios y por sobre todo permanencia en el poder.
El País está paralizado, desde que en los comités del FA, se agitan banderas revanchistas. Son pocos los legisladores y más pocos los integrantes del Ejecutivo que se abocan en este momento a buscar soluciones a los problemas reales del País, puesto que están "metidos de cabeza" en el "gran problema" de encontrarle la vuelta para trampear la decisión de la Soberanía.
Aunque lo nieguen enfáticamente, el FA se despedaza en luchas intestinas, algunos, los menos, aún con muestras de dignidad, procuran tibiamente seguir caminos éticos respetando el ordenamiento institucional y jurídico del País, mientras que la mayoría busca a cualquier precio pisotearlos.
Ahora la meta fundamental es "mantener la unidad" y para ello están dispuestos a sacrificar el País y embarcarlo en una vorágine que tendrá al Poder Judicial embretado en un mare mágnum de reclamaciones por inconstitucionalidad en un sin fin de juicios.
Ninguna de las dos leyes principales, pactadas en el club Naval y votadas en el primer período democrático posterior a la dictadura cívico-militar, son perfectas, pero fueron el camino hábil encontrado en aquel momento para superar un período muy triste de nuestra vida institucional y la mayoría del pueblo uruguayo las rechazamos, por la sencilla razón de que la mayoría somos amantes de la justicia.
Nuestro pueblo con la Ley de Amnistía a los Tupamaros y la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, renunciamos quizá a algo de justicia, aunque en una guerra, ambas partes luchan con consecuencia extremas, pero con una visión superior, puesto que desde sus puntos de vista lo hacen por la Patria. Pero esa renuncia tuvo como único fin la pacificación y el regreso a la democracia.
Estimamos justos los reclamos de familiares de muchos actores de ambos bandos, por el esclarecimiento de los destinos de sus muertos y las circunstancias de sus muertes. También debemos reconocer que de uno de los bandos, quizá porque son concientes de que sus pérdidas estaban incluidas en sus temores, pero dentro de las posibilidades de servidores armados en la defensa de las instituciones, sus reclamos no son tan estridentes como lo son del lado de los Tupamaros.
También debemos reconocer que con la ley de caducidad vigente, se han esclarecido varios crímenes ocurridos en esa época oscura y que por su aplicación hay varios militares presos, o sea que la ley no es tan mala, como la de amnistía a los Tupamaros que luego de promulgada selló definitivamente la reclamación judicial por sus crímenes, liberándolos a todos los que purgaban penas e impidiendo el juzgamientos de los que aún no habían sido procesados o investigados.
En este estado de cosas, resulta inconcebible que un anhelo justo de familiares por justicia, se transforme en algo parecido a la venganza, amenazando destrozar la institucionalidad embarcando al partido de gobierno en luchas intestinas que están arrastrando el País al caos.
Llegando hoy al disparate de anteponer al País, la necesidad de mantener unido el puzzle o colcha de retazos que constituye el FA.
No podemos permitir que el País sea utilizado como zurcidor de este deshilachado cobertor, que ya no cubre nada más que el deseo imperioso de llegar en el 2014 con posibilidades de mantener el gobierno dentro de sus filas, evidenciando su sectarismo y desapego total por el destino de nuestra Patria.
Ya ni interesa la Ley de Caducidad, si se anula, se deroga o se llama nuevamente a otro plebiscito, lo importante hoy es mantener la unidad del FA.
Efectivamente, hasta se ha hablado de un tercer plebiscito. ¿Qué piensan? ¿Qué pretenden? ¿Seguir con esto, hasta que el tanteador les favorezca? ¡No se les ocurrirá definirlo por penales! Es tal el dislate que todo es posible.
Esta situación nos debe mantener muy atentos, no permitamos que nos embarquen a un nuevo disparate en defensa de los sectarismos del FA.
viernes, 13 de mayo de 2011
Dos proyectos importantes.
A pesar de que una gran parte de nuestros legisladores, ocupan su tiempo en dedicarse en forma exclusiva a actuar al grito del comité, legisladores más preocupados por los problemas reales del País, siguen su labor en procura de normas que beneficien a la ciudadanía.
Efectivamente, en estos días se han presentado dos proyectos de ley de gran trascendencia y que cada uno en su ámbito, pretende solucionar problemas realmente muy graves.
El Diputado del Partido Nacional Javier García, procura en su proyecto, incluir la vacuna HPV (Virus de Papiloma Humano) en el Certificado Esquema de Vacunación de forma gratuita y obligatoria para todas las niñas menores de 13 años.
El virus HPV es el principal causante del cáncer de cuello de útero, que tiene mayor prevalencia a nivel de adolecentes y jovencitas, con un pico de frecuencia entre los 20 y 25 años.
Este cáncer es diagnosticado en nuestro País, en unas 450 mujeres anualmente, de las cuales fallecen unas 140, siendo además el único cáncer, hasta el momento, para el cual existe una vacuna que lo prevenga. La inmunización es entonces, la forma hábil de encarar su combate.
La vacuna está disponible en el mercado, pero su costo es tan elevado, que se hace inaccesible para la mayoría de nuestras niñas, el costo de sus tres dosis ronda los U$S 500,00.
La inclusión en el Certificado Esquema de Vacunación, terminaría con la discriminación actual, que permite hacer el tratamiento únicamente a niñas y mujeres de familias de posición económica elevada.
Además el proyecto prevé las pautas para que mujeres de otras edades, puedan recibir también la vacuna, en forma gratuita.
Por otra parte el Diputado Germán Cardoso del Partido Colorado, promueve mediante un proyecto de ley, penalizar la tenencia de armas de fuego a cualquier persona que tenga un proceso judicial abierto o cuente con antecedentes penales.
Esto implica, que por el solo hecho de portar o poseer un arma de fuego, cualquier persona que tenga antecedentes penales en los últimos cinco años o un procesamiento pendiente, será castigado con una pena de 3 a 24 meses de prisión.
Extraoficialmente se calcula en más de un millón de armas de fuego circulando en el País, la mayoría obtenida en forma irregular y en manos de delincuentes, sin más pena que la simple requisa en caso de serles encontradas.
Además de un claro combate a la tenencia de armas en manos de los delincuentes, se estaría aseverando la innecesaria adquisición de armas por parte de los ciudadanos honestos, como modo de defensa.
Efectivamente, en estos días se han presentado dos proyectos de ley de gran trascendencia y que cada uno en su ámbito, pretende solucionar problemas realmente muy graves.
El Diputado del Partido Nacional Javier García, procura en su proyecto, incluir la vacuna HPV (Virus de Papiloma Humano) en el Certificado Esquema de Vacunación de forma gratuita y obligatoria para todas las niñas menores de 13 años.
El virus HPV es el principal causante del cáncer de cuello de útero, que tiene mayor prevalencia a nivel de adolecentes y jovencitas, con un pico de frecuencia entre los 20 y 25 años.
Este cáncer es diagnosticado en nuestro País, en unas 450 mujeres anualmente, de las cuales fallecen unas 140, siendo además el único cáncer, hasta el momento, para el cual existe una vacuna que lo prevenga. La inmunización es entonces, la forma hábil de encarar su combate.
La vacuna está disponible en el mercado, pero su costo es tan elevado, que se hace inaccesible para la mayoría de nuestras niñas, el costo de sus tres dosis ronda los U$S 500,00.
La inclusión en el Certificado Esquema de Vacunación, terminaría con la discriminación actual, que permite hacer el tratamiento únicamente a niñas y mujeres de familias de posición económica elevada.
Además el proyecto prevé las pautas para que mujeres de otras edades, puedan recibir también la vacuna, en forma gratuita.
Por otra parte el Diputado Germán Cardoso del Partido Colorado, promueve mediante un proyecto de ley, penalizar la tenencia de armas de fuego a cualquier persona que tenga un proceso judicial abierto o cuente con antecedentes penales.
Esto implica, que por el solo hecho de portar o poseer un arma de fuego, cualquier persona que tenga antecedentes penales en los últimos cinco años o un procesamiento pendiente, será castigado con una pena de 3 a 24 meses de prisión.
Extraoficialmente se calcula en más de un millón de armas de fuego circulando en el País, la mayoría obtenida en forma irregular y en manos de delincuentes, sin más pena que la simple requisa en caso de serles encontradas.
Además de un claro combate a la tenencia de armas en manos de los delincuentes, se estaría aseverando la innecesaria adquisición de armas por parte de los ciudadanos honestos, como modo de defensa.
Apología del delito y ataque a la laicidad
El liceo Nº 1 de Minas, ha entrado en la historia. Lamentablemente no ha sido por destaques académicos, ni por acciones de enaltecimiento de la educación nacional. Ha entrado a la historia por una oscura placa que las autoridades de Secundaria, a instancias del Consejo de Participación, autorizaron a colocar en su edificio.
Tal autorización fue tildada de "disparate", de "inconveniente" y "violatoria del principio de laicidad", en el Parlamento Nacional.
Analizando el texto de tal placa, contiene, además de un ataque evidente a la laicidad, por su contenido evidentemente político partidario, una verdadera apología del delito.
Veamos su contenido: "Aquí vivió Ricardo Zabalza Waksman (1948-1969), formó parte del grupo de jóvenes idealistas y soñadores que querían una patria mejor, como lo soñó Artigas. Integró el MLN-Tupamaros, participó en la llamada Toma de Pando y fue herido en el paraje Capra. Cayó al sueldo sangrando con varias heridas, fue ejecutado con un tiro en la nuca por un soldado que recibió la orden de un coronel. De ambos se sabe el nombre. Minas, abril 2009. Comisión por la Verdad"
Este joven "idealista y soñador", no portaba ni un libro, ni una palma, ni una rama de olivo, blandía una metralleta y participaba en un asalto.
En ese asalto cayeron hombres de ambos bandos: asaltantes y autoridades que repelieron el delito, entre ellos Zabalza.
Es evidente que no es un ejemplo a seguir por los alumnos del liceo Nº 1 de Minas.
¿Cuál es la pretención de los impulsores de la colocación de una placa que implica una apología del delito y una violación evidente a la laicidad? Ésto seguramente será una de las varias cosas que los integrantes de la autoridad de secundaria, deberán explicar en su comparecencia ante la Comisión De Educación y Cultura de Diputados, la semana próxima.
Esperemos que la mayoría regimentada del FA, no termine apoyando tremendo desaguisado y prime la cordura, exigiéndose el retiro de la placa.
Tal autorización fue tildada de "disparate", de "inconveniente" y "violatoria del principio de laicidad", en el Parlamento Nacional.
Analizando el texto de tal placa, contiene, además de un ataque evidente a la laicidad, por su contenido evidentemente político partidario, una verdadera apología del delito.
Veamos su contenido: "Aquí vivió Ricardo Zabalza Waksman (1948-1969), formó parte del grupo de jóvenes idealistas y soñadores que querían una patria mejor, como lo soñó Artigas. Integró el MLN-Tupamaros, participó en la llamada Toma de Pando y fue herido en el paraje Capra. Cayó al sueldo sangrando con varias heridas, fue ejecutado con un tiro en la nuca por un soldado que recibió la orden de un coronel. De ambos se sabe el nombre. Minas, abril 2009. Comisión por la Verdad"
Este joven "idealista y soñador", no portaba ni un libro, ni una palma, ni una rama de olivo, blandía una metralleta y participaba en un asalto.
En ese asalto cayeron hombres de ambos bandos: asaltantes y autoridades que repelieron el delito, entre ellos Zabalza.
Es evidente que no es un ejemplo a seguir por los alumnos del liceo Nº 1 de Minas.
¿Cuál es la pretención de los impulsores de la colocación de una placa que implica una apología del delito y una violación evidente a la laicidad? Ésto seguramente será una de las varias cosas que los integrantes de la autoridad de secundaria, deberán explicar en su comparecencia ante la Comisión De Educación y Cultura de Diputados, la semana próxima.
Esperemos que la mayoría regimentada del FA, no termine apoyando tremendo desaguisado y prime la cordura, exigiéndose el retiro de la placa.
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